Museos imprescindibles
Museo Frida Kahlo. La Casa Azul de Coyoacán es la visita más solicitada de la ciudad y funciona con boleto por horario. Compra con semanas de anticipación: no hay taquilla en sitio para el mismo día en temporada alta. Lo que la hace distinta de cualquier retrospectiva es que sigue siendo una casa, con la cocina, los corsés y la cama con espejo en su lugar.
Museo Nacional de Antropología. La colección prehispánica más importante del continente, con la Piedra del Sol como pieza central. El edificio de Pedro Ramírez Vázquez y el paraguas de la fuente central son, por sí solos, una lección de arquitectura moderna mexicana. Está en la primera sección del Bosque de Chapultepec, a menos de quince minutos caminando desde nuestras residencias boutique en Polanco.
Museo Tamayo. A unos pasos de Antropología, sobre Reforma. Reúne la colección personal de Rufino Tamayo, con piezas de Picasso, Warhol y Bacon, además de una programación temporal que suele ser de las más arriesgadas de la ciudad.
Museo Soumaya y Museo Jumex. Comparten explanada en Plaza Carso, a poco más de un kilómetro de Polanco. El Soumaya, con su fachada de hexágonos de aluminio, guarda la mayor colección de Rodin fuera de Francia. El Jumex, enfrente, es el mejor espacio de arte contemporáneo del país y su entrada es libre. Verlos el mismo día es el plan de museos más eficiente que existe en esta zona.
Muralismo mexicano: dónde están los originales
El muralismo nació aquí en los años veinte como un proyecto de Estado: llevar el arte fuera de los salones y ponerlo en edificios de gobierno. Los originales siguen en su sitio.
Antiguo Colegio de San Ildefonso. El punto de partida. En sus patios José Clemente Orozco pintó buena parte de su obra temprana y Diego Rivera hizo su primer mural mexicano, La Creación. Si vas a ver un solo edificio de muralismo, que sea este.
Secretaría de Educación Pública. Rivera cubrió dos patios completos con más de doscientos tableros entre 1923 y 1928. Es un edificio de gobierno en funciones, con acceso público y gratuito, lo que significa que puedes recorrerlo casi solo entre semana por la mañana.
Palacio Nacional. En la escalera principal está La historia de México, el mural más conocido de Rivera. Verifica las condiciones de acceso antes de ir: han cambiado varias veces en los últimos años y suele pedirse identificación oficial.
Palacio de Bellas Artes. El único lugar donde puedes ver, en una sola sala, obra de Rivera, Orozco, Siqueiros y Tamayo. Aquí está El hombre controlador del universo, la versión que Rivera repintó en México después de que el mural original fuera destruido en el Rockefeller Center de Nueva York.
Polyforum Cultural Siqueiros. La marcha de la humanidad, de David Alfaro Siqueiros, cubre el interior y el exterior del edificio con más de cuatro mil metros cuadrados de pintura y escultura. Está en Nápoles, fuera del circuito habitual, y justamente por eso casi nunca hay fila.
Arte urbano contemporáneo
Colonia Doctores. El Museo del Juguete Antiguo México convirtió su fachada y sus muros laterales en un lienzo para artistas urbanos nacionales e internacionales. Alrededor del museo, varias cuadras funcionan como galería a cielo abierto.
Roma y Juárez. El arte urbano aquí es más gráfico que monumental: cortinas de negocios, muros medianeros, piezas de pequeño formato que aparecen y desaparecen. Las calles Colima, Orizaba y Córdoba concentran lo mejor. Es la zona ideal para caminar sin ruta fija y encontrar cosas.
Centro Histórico. El corredor de Regina y las calles que salen de él mezclan intervenciones autorizadas con piezas espontáneas. A diferencia de los murales de los años veinte, esta capa cambia cada pocos meses.
Si te interesa este tipo de recorrido, en nuestra guía de cosas poco convencionales para hacer en la ciudad hay más rutas que se salen del circuito turístico.
Galerías de arte contemporáneo
En la Roma. La Galería OMR, instalada en un edificio de concreto aparente sobre la calle Córdoba, es el referente del arte contemporáneo mexicano y trabaja con artistas de circulación internacional. En las calles de alrededor hay una decena de espacios independientes que abren en horarios irregulares; vale la pena revisar programación antes de ir.
En San Rafael. La Galería Hilario Galguera ocupa una casona restaurada y ha montado exposiciones de artistas como Damien Hirst. Está a diez minutos del Centro y casi nunca aparece en las listas para turistas.
En Polanco. El barrio tiene su propio circuito, más orientado al coleccionismo: espacios como la Galería López Quiroga y la Galería Óscar Román llevan décadas representando a artistas modernos y contemporáneos mexicanos. En nuestra guía de la CDMX marcamos los que están a distancia caminable.
Barrio Alameda. Una antigua fábrica textil frente a la Alameda Central, reconvertida en un edificio de galerías, tiendas de diseño y fotografía. Funciona bien como parada a media tarde cuando ya recorriste el Centro.
Barrios donde el arte está en la calle
La Roma y La Condesa son el ejemplo más claro de cómo el arte se integra a la vida diaria: galerías independientes al lado de cafeterías, exposiciones espontáneas, librerías con obra en venta. Si estás decidiendo dónde quedarte, las comparamos con el resto en nuestra guía de las mejores zonas para hospedarse en la Ciudad de México.
San Ángel propone lo contrario: calles empedradas, arquitectura colonial y un ritmo lento. Los sábados se instala el Bazar Sábado en la Plaza San Jacinto, donde artesanos y talleres locales venden directo, sin intermediarios. A unas cuadras está el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, la casa funcionalista que Juan O’Gorman diseñó para la pareja.
Una ruta de tres días
Día 1, Centro. San Ildefonso por la mañana, la SEP a media mañana, comida en el Centro y Bellas Artes por la tarde. Todo a pie.
Día 2, Chapultepec y Polanco. Antropología al abrir, Tamayo antes de comer, y Soumaya con Jumex por la tarde. Es el día más cómodo si te hospedas en Polanco, porque todo queda a distancia caminable o a un viaje corto.
Día 3, sur. Casa Azul con boleto reservado, comida en Coyoacán y San Ángel por la tarde. Si es sábado, deja tiempo para el bazar.
Dónde hospedarte para recorrer el arte de la ciudad
Polanco funciona bien para este itinerario por una razón práctica: dos de los tres días empiezan a menos de quince minutos de ahí, y el tercero queda a un viaje directo por Insurgentes. Nuestros departamentos amueblados en Polanco están a 350 metros de Masaryk, con cocina completa y lavadora dentro de la unidad, lo que cambia bastante las cosas cuando pasas el día caminando entre museos.
Para familias o grupos que recorren la ciudad juntos, el Master Suite de Tres Recámaras da tres habitaciones separadas y dos baños. Si viajas solo o en pareja, el Refugio con Terraza Superior tiene cien metros cuadrados y terraza privada para terminar el día sin salir.
En Ömora nos gusta curar experiencias que inspiran. Ya sea que vengas por el arte, por la comida o simplemente por la energía de la ciudad, queremos que tu estancia sea tan memorable como la Ciudad de México misma.